8.10.16

La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada

...pero todavía siguió corriendo con el chaleco de oro más allá de los vientos áridos y los atardeceres de nunca acabar, y jamás se volvió a tener la menor noticia de ella ni se encontró el vestigio más
ínfimo de su desgracia.