3.4.11

Sabores


Los suspiros y el olor de ajo salían de la cocina, me gustaba estar ahí aunque sabía que en esos momentos mi presencia no era de mucho agrado. Los reclamos no aparecían inmediatamente, sino esporádicamente en alguna de las salidas cuando comentaba “tu apenas lavas los platos” o “algún día aprenderás a cocinar y descansaré en paz”, me divertía bastante todo esto, sabía muy bien que si yo intentaba cocinar ambos moriríamos intoxicados, también sabía que esa situación le agradaba, tenía habilidades sobre las mías, se sentía inferior a menudo pero en esos momentos era superior que mi y no me costaba admitirlo.

Ahora estaba reviviéndolo todo, cuando ya había pasado y era parte solo de un recuerdo, no fue su voz la que me llamo a la mesa ni fue el mismo sabor que recorrió mi estomago. El tiempo lo borra todo, pero nunca para siempre, siguen apareciendo recuerdos en momentos como este cuando las circunstancias me hacen anhelar lo que fue. Nunca volveremos a comer juntos, ni tu volverás a quejarte que yo no concino, ahora tal vez estés cocinando para alguien más o alguien más te este cocinando mientras yo espero algún día encontraer el sabor que tú te llevaste.