2.4.11

Llámame desde el silencio, nadie más acudirá.

Dicen que las personas somos como ríos, que corremos y corremos y a veces nos topamos con piedras, desvíos, caminos divergentes, a veces nos estancamos pero como los ríos no podemos quedarnos ahí, tenemos que seguir fluyendo. Nunca lo había visto así pero es cierto, no había tenido esta sensación hasta hoy de que llegue al fin del camino, de este camino. Ahora es momento de continuar por otro lado, ya he recibido sermones pero es mi decisión al final no puedo vivir para los demás. Ahora estoy feliz con mi decisión pero dolerá, se que dolerá y vendrán las dudas cuando llegue el momento decisivo, solo que no puedo seguir engañándome, diciéndome que mañana será diferente, cuando el mañana no existe.