9.2.10

Mi Planta Desconocida


En mi infancia vivía en una casa antigua, llena de paredes quebradizas por el tiempo y pisos rechinantes. Cuando mis amigos se quedaban a dormir, decían que no lograban conciliar el sueño porque siempre escuchaban ruidos y se sentían presencias fantasmales.

La casa tenia miles de cosas “interesantes” pero años después lo que más me viene a la mente son las plantas que teníamos en casa…. Eran la única herencia de mi abuela, muerta hace años.

Estoy segura de que ella ponía mucho celo en el cuidado de las plantas y se sabia el origen y el nombre de cada una de ellas; pero para entonces nosotros apenas diferenciábamos una planta de la otra y ni falta que hacia dado que el único cuidado y alimento que recibían provenía de la luz del sol y el agua de la lluvia.

Con el tiempo todas las plantas se fueron marchitando, otras crecieron demasiado y se hizo necesario deshacernos de ellas… la excepción fue aquella planta.

Parecía una enredadera aunque era pequeña y llena de hojas en forma de gotas de rocío…era verde como no podía haber otra…nunca se marchito o creció en exceso, cuando remodelaron la casa, mamá la puso junto a mi balcón…. Siempre la veía ahí tranquila moviéndose con el viento en las noches de luna llena, siempre salía al balcón a contemplar la noche y puedo jurar que la planta desprendía un olorcillo dulce muy grato…y así recuerdo mi infancia dulce y grata.

Un día partí a la cuidad a estudiar y en busca del camino que me pertenecía y nunca más regrese a mi antigua casa… pasaron los años y la vida me cambio demasiado… es tal vez hoy cuando añoro más mi infancia, ese olorcillo dulce…y la planta desconocida.