1.10.09

La Panzanella


Ahora que me toca vivir sola y dejando de lado mi tormentosa vida universitaria he descubierto un nuevo problema de vivir sola y es la comida… antes me quejaba de que tenia a mis padres encima mío recordándome que ya es hora del almuerzo y que me de prisa para poder obtener una buena ración y tanta insistencia no servía de nada porque yo terminaba comiendo a la hora que quisiese y siempre encontraba un plato lleno.
Ahora es diferente, primero porque por primera vez me he dado cuenta de que de alguna forma la crisis me afecta porque incluso me toca medir lo que gasto en comida y eso quita del mapa a los restaurantes y me deja la única opción de cocinar sola.
¡PELIGRO! ¡NO ENTRE SI VE A LIZ COCINANDO!
Y es entre experimentos que resultan con comidas parcialmente crudas y tallarines instantáneos que he encontrado esta receta en mi diario.
¿Qué hace una receta en mi diario? Pues déjenme decirles que yo anoto todo lo que marca momentos en mi vida o me llama la intención: un nombre, un sueño, algo que alguien dijo, la letra de una canción y si, porque no, una receta de cocina.
Resulta increíble que una comida haya podido alegrarme pero lo hizo.
Probé esta receta hace años y se la recomiendo a todos, es la Panzanella y la preparan en la Toscada durante el verano:

Ingredientes para 4 personas:

Pan seco de pueblo 500 gr (Es el pan propio de la Toscana, compacto y sin sal)

3 Tomates maduros

1 cebolla roja

1 calabacín (yo prefiero ponerle pepinillo)

unas hojas de albahaca

aceite de oliva extra virgen

sal

pimienta

Vinagre blanco.

Dejar el pan seco en agua hasta que se reblandezca, sacarlo del agua y trocearlo con las manos escurriendo el exceso de agua y ponerlo en un recipiente. Cortar los tomates, el calabacin y la cebolla en rodajas, anadir la albahaca. Añadir sal, pimienta y vinagre. Poner en la nevera y servir frio.
Pueden acompañar el plato con lo que se les ocurra (y les guste), yo lo acompaño siempre con un vaso de leche achocolatada fría y lista.


*Nota: Si lo acompañan con una tarde de verano y en compañía de personas increíbles, les aseguro que les encantara y cada vez que perciban ese olorcillo de verano que desprende el plato recordaran buenos momento.

Recordar muchas veces es vivir.

J J J