10.10.09

Bonsáis


Obtenemos lo que queremos, o lo que no rechazamos. Aceptamos el hecho de que siempre estaremos rodeados de pobres y de que la pobreza forma parte del destino humano. Precisamente por eso seguimos rodeados de pobres. Si creyésemos firmemente que la pobreza es inaceptable en una sociedad civilizada, habríamos construido las instituciones adecuadas y políticas para crear un mundo sin pobreza. Queríamos ir a la Luna y entonces fuimos. Conseguimos aquello que nos proponemos. Si no logramos algo es porque no nos lo hemos propuesto. Creamos aquello que deseamos. Creo con firmeza que podemos crear un mundo sin pobreza si creemos en él colectivamente. En un mundo sin pobreza, el único lugar en el que podríamos verla sería en los museos de la pobreza. Si los niños visitaran los museos de la pobreza, se horrorizarían al ver la miseria e indignidad que algunos seres humanos tuvieron que padecer. Culparían a sus antepasados por haber tolerado esta condición inhumana, que existió tanto tiempo y para tantas personas. Un ser humano nace plenamente capacitado, no sólo para cuidarse a sí mismo, sino para contribuir a aumentar el bienestar del mundo en su conjunto. Algunos tienen la oportunidad de explorar su potencial hasta cierto punto, pero muchos otros nunca tienen la oportunidad de abrir el maravilloso regalo con el que nacieron. Mueren sin darse a conocer y el mundo queda privado de su creatividad y contribución. Para mí, los pobres son como bonsáis. Si plantas la mejor semilla de un gran árbol en una maceta, obtienes una réplica del árbol con sólo unos centímetros de alto. No hay nada malo en la semilla que has plantado; la base es insuficiente. Los pobres son bonsáis. No hay nada malo en sus semillas. Simplemente, la sociedad nunca les ofreció una base en la que crecer. Lo único que hace falta para sacar a la gente de su pobreza es crear un ambiente que les sea favorable y potencie sus habilidades. Una vez que los pobres puedan desarrollar su energía y creatividad, la pobreza desaparecerá rápidamente.

Muhammad Yunus (Premio Nobel de la Paz 2006, Fundador del Banco Graneen en Bangladesh)