10.2.16

Fragmentos



La realidad era esa… esa línea invisible que separaba esta realidad de mi realidad. Esa línea que día tras día cruzaba una y otra vez sin darme cuenta, y que ahora aparecía ante mí gracias a esa mezcla de pensamientos y sentimientos, que existían en ningún lado de la línea sido en ambos,  que no lograban convertirse en recuerdos pero se negaban a desaparecer, que yo me negaba a mirar de frente, y que se negaban a desaparecer. Aparecían una y otra vez como fantasmas… fantasmas con tu rostro.