3.1.16

2016 y los años que pasan

 
Me cuesta pensar que solo hace tres días cambiamos de año... me he dado cuenta que cada fin de año llega ese ambiente de espera y expectativa, como si se terminara un ciclo, como si al despertarnos una mañana todos nuestros miedos hubieran desaparecido... como si de pronto nos hubiésemos convertido en esa persona que queremos ser aunque la noche anterior nos hayamos dormido sin saber exactamente como queremos ser. Este año no salieron las ideas en ninguna de estas fechas finales,  no es como si un ciclo se cerrara sino que son varios ciclos y momentos, algunos se han cerrado para siempre, otros han pasado a otra etapa, otros siguen inconclusos sin saber que rumbo tomarán. Todo ha sido confuso y ha pasado muy rápido, claro que cuando la ciudad duerme obligada por las vacaciones es inevitable ponerse a pensar en todo y aunque ni lo he escrito ni lo he pensado muy coherentemente no puedo negar que salieron muchas conclusiones del año y muchos propósitos y promesas... y yo también desee que los cambios fuesen automáticos. El año que paso estuvo lleno de acontecimientos... sería imposible y absurdo enumerarlos todos, hay unos que no quiero recordar, otros que ya he olvidado y uno que otro que no recuerdo; lo cierto es que me di cuenta que una vez que lo que tanto temía sucedió no fue tan malo, y definitivamente hay terremotos buenos, esos que nos obligan a vernos sin mentiras ni caparazones. 
Más que propósitos lo que queda es el deseo de que las lecciones aprendidas no se me olviden a la vuelta.
Definitivamente no siento el cambio refrescante de los anuncios televisivos de fin de año... pero si siento cambios, y el tiempo que pasa arrasando todo a su paso, sin respetar época o año.
Simplemente feliz continuación de la vida para todos. 
Lo bueno es que siempre podemos seguir escribiendo nuevas historias. 
:D