26.9.15

Dejar ir

“Algunas aves no nacen para estar encerradas, eso es todo. Sus plumas son muy brillantes y sus canciones muy dulces y salvajes. Así que las dejas ir, o cuando abres su jaula para alimentarlas, de alguna forma se escapan y vuelan. Y la parte de ti que sabe que está mal tenerlas prisioneras se alegra, pero aún así, el lugar donde vives se siente vacío luego de su partida”, Stephen King.