18.4.15

La noche





No consigo dormir.
Tengo una mujer atravesada entre los párpados. 
Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
Arránqueme, Señora, la ropa y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme. 
Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.

Me desprendo del abrazo, salgo a la calle.
En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna.
La luna tiene dos noches de edad.
Yo, una. 
-Eduardo Galeano-