5.1.10

Año Nuevo... Propositos Nuevos


Después de unas largas (aunque no tanto como quisiera) vacaciones y festividades se termino el año y tras un tiempo de alejarme del estrés que provoca la universidad, regresé.
Desde hace un tiempo que estando aquí siento ese sentimiento inexplicable y desagradable, como una mezcla de nostalgia, tristeza o enojo o disconformidad… no sé, pero fue en estas vacaciones en las que pude ver las cosas algo claras… pero así como se contestan preguntas, surgen nuevas interrogantes.
Fueron unas fiestas muy diferentes a las anteriores porque mi vida realmente a cambiado.
Me recuerdo con 16 años, recibiendo el año nuevo rodeada de mi familia y amigos, siempre me había considerado diferente a los demás… y con un poco de ese orgullo adolescente que tenía entonces me ufanaba de ser más madura y haber vivido más…lo cierto es que en ese entonces mis únicas preocupaciones eran terminar la tarea para el colegio a tiempo y punto, bueno y las preocupaciones usuales de mi vida.
Lo importante era que para ese entonces había decidido dos cosas: mi camino no estaba ahí en esa pequeña ciudad y me sentía totalmente lista para tener libertad.
Recuerdo haber hecho una lista de propósitos que incluían:
· Graduarme
· Lograr la libertad deseada.
· Mudarme sola.
· Escribir más.
· Seguir practicando el ingles y el alemán.
· Seguir con el yoga.
· Conocer el bosque nuboso en el oriente.
· Conocer a los tucanes de pecho amarillo.
Paso un año desde que hice esa lista, me gradué con los honores que deseaba, me mude… escogí con el apoyo de mis amigos y familiares el lugar donde ahora estudio, termine dos cuentos más.
El bosque nuboso y el tucán de pecho amarillo aun esperan por mí… pero seguí con el yoga, el ingles…y bueno, tomara un tiempo para que el alemán sea lo mío.
Pasó un año y descubrí que la palabra “libertad” es bastante curiosa, porque trae consigo mucha carga y responsabilidad, descubrí mis “habilidades” culinarias de verdad, descubrí lo difícil que es vivir sola, descubrí que la universidad no es ese mundo color de rosa que imagine.
Descubrí de pronto lo difícil que es encontrar una persona a la que llamar amigo, descubrí lo poco que vale la palabra amistad aquí, llore muchas veces por ello, y la soledad física me llevo a olvidarme de aquellas personas que sí puedo llamar amigos y que a pesar de la distancia están ahí conmigo, me di cuenta que estaba empezando a olvidar quien era.
Que muchas veces he dejado que este mundo tan frívolo y cuadrado que me rodea me consuma, y se empiece a tragar a la verdadera Liz.
Me he olvidado de todas las veces que me sentí sola y seguí adelante, de las veces en que me caí y volvía levantarme, de los miles de errores que cometí pero que me enseñaron algo.
Se termino el año y comprendí que hay días buenos como malos, que no por eso debo olvidar todo lo que aprendí y tampoco puedo olvidarme de seguir aprendiendo.
Esta vez mi lista de propósitos fue más corta: seguir luchando por lo que quiero, luchar, luchar y luchar, aunque cometa errores nunca cansarme de intentar, nunca dejarme vencer ni dejar que nada apague a Liz, hacerlo todo con fuerza y coraje pero sin dejar de sonreír recordando que estoy luchando por algo que me hace feliz.
Cuando se va una año, se siente un poco de nostalgia por lo que se fue pero las cosas que aprendemos nunca se irán y supongo que para eso estamos para aprender algo y transmitirlo.
Espero que todos estén bien y también hayan hecho sus propósitos para este año. J